Tu nariz es tu propio sistema de tratamiento del aire, el cual está
diseñado para proteger a tus pulmones contra las partículas pequeñas. Para
ello, filtra el aire y le agrega humedad a las vías respiratorias, para que no
se resequen. Para que este sistema de filtrado funcione, la mucosidad producida
en tu nariz requiere un equilibrio entre viscosidad y fluidez. Si
presentas una alergia, un resfriado o una acumulación de suciedad y residuos,
tu nariz puede congestionarse u obstruirse, lo que puede provocar dificultades
para respirar por la nariz de manera apropiada. Puedes emplear un aerosol o un
enjuague nasal para limpiar tus fosas nasales con eficacia, así garantizarás
que tu nariz se mantenga despejada y se desempeñe tal como debe.
MÉTODO 1
1
Adquiere un kit de
enjuague nasal que contenga una solución salina, o prepara la tuya. Estos
enjuagues son apropiados para aliviar los síntomas nasales si cuentas con
problemas nasales crónicos o problemas sinusales. Si empleas una solución
salina para lavar el interior de tu nariz, esto aliviará la hinchazón, mejorará
el flujo de aire y abrirá tus conductos nasales. Asimismo, esto eliminará la
mucosidad de tu nariz y será de utilidad para aliviar toda congestión. Busca
kits de enjuague nasal en la farmacia de tu localidad o elabora tu propia
solución salina con productos caseros.
· Puedes elaborar tu propia solución salina
mezclando 940 ml (1 cuarto) de agua destilada, 1 cucharadita de sal kosher y ½
cucharadita de bicarbonato de sodio en una jarra de vidrio limpia. Bate la
solución y guárdala a temperatura ambiente. Cambia la solución por agua fresca,
sal y bicarbonato de sodio luego de una semana.
·
No emplees agua de grifo. Si no cuentas con
agua destilada, puedes esterilizar el agua de grifo haciéndola hervir por un
minuto como mínimo, y luego deja que se enfríe hasta alcanzar una temperatura
ambiente. Esto eliminará a los contaminantes perjudiciales.
2
Emplea una jeringa
de pera o un rinocornio. Puedes enjuagarte la nariz con la
solución salina con más eficacia si empleas una jeringa de pera o un
rinocornio, el cual es una tetera que cuenta con una boca larga para tu nariz.
Puedes conseguir jeringas de pera y rinocornios en la farmacia de tu
localidad.
·
Lávate bien las manos antes de realizar un
enjuague nasal, así evitarás la propagación de las bacterias y los gérmenes.
Luego llena la jeringa o el rinocornio con la solución salina.
3
Párate junto al
lavabo o sobre la bañera. Si vas a usar un enjuague nasal,
tendrás que pararte en un área en donde puedas recolectar toda agua o mucosidad
que caiga de tu nariz o de la jeringa.
·
Coloca la jeringa en tu fosa izquierda y
aplica la mezcla con cuidado. Apunta el chorro hacia la parte posterior de tu
cabeza, no la superior. Cuando apliques la mezcla, no inhales por la nariz. La
jeringa de pera debe introducir la solución en tu nariz sin que inhales.
·
Si vas a usar un rinocornio, coloca la boca
del mismo en tu fosa izquierda e inclínalo hacia arriba, para que la solución
ingrese en tu nariz. Si la solución no sale del rinocornio, elévalo para que
esté a una altura un poco mayor a la de tu cabeza, pero no voltees la cabeza
sobre el hombro. Intenta mantener la frente por encima del mentón.
4
Inclina la cabeza
hacia adelante, con el mentón apuntando hacia tu pecho. Esto
hará que el exceso de la solución salga de tu nariz y caiga en el lavabo o la
bañera. Puedes sostener un paño por debajo de tu mentón, para recolectar el
exceso de la solución. Si la solución entra en tu boca, no la ingieras. Debes
escupirla en el lavabo o la bañera.
·
Luego de limpiar tu fosa izquierda, debes
girar la cabeza de modo que apunte en dirección al lavabo o la bañera. En esta
posición, exhala con fuerza por ambas fosas. Esto será de utilidad para
eliminar todo exceso de mucosidad o agua, pero también puedes limpiarlos con un
pañuelo. No obstante, no aprietes una fosa mientras te suenas la otra, ya que
esto puede ejercer presión en tu canal auditivo interno.
·
Vuelve a realizar el mismo proceso en la fosa
derecha, empleando la jeringa de pera o el rinocornio con la solución salina.
5
Alterna las fosas
varias veces, hasta usar toda la solución. Al usar el
enjuague nasal las primeras veces, es probable que percibas una sensación leve
de quemazón en la nariz. Esta es una reacción común a la sal que contiene la
solución y se volverá menos perceptible cuando vuelvas a usar el enjuague
nasal.
· Si la solución sigue causando irritación en
tu nariz, es probable que no sea lo suficientemente salada o que cuente con
demasiada sal. Saborea la solución salina para verificar si tiene mucha o poca
sal; es decir, si la sientes demasiado o muy poco salada. Modifica la solución
para poder sentir la sal, pero sin que sepa demasiado salada.
· Si sufres de dolor de cabeza luego de emplear
un enjuague nasal, es probable que tu frente haya estado más abajo que tu
mentón, lo que dirigiría parte del agua a tu seno frontal. Luego de un tiempo,
el agua debe salir por sí sola.
6
Realiza el
enjuague nasal una vez al día, en la mañana o en la noche. Eleva
la dosis a dos veces al día si tus síntomas se agravan o si desarrollas una infección
grave.
· Tu hijo podría tener dificultades para usar
un enjuague nasal. Brindarle tu ayuda cuando use el enjuague nasal y cerciórate
de que no se recueste cuando lo haga. El enjuague nasal cuenta con más eficacia
si se usa sentado o parado.
MÉTODO 2
1
Busca un aerosol
nasal de venta sin receta en la farmacia de tu localidad. El
aerosol nasal puede ayudar a aliviar tus síntomas si tienes dificultades con la
congestión, la comezón o las secreciones en la nariz a causa de una rinitis
alérgica o alergias al polen, el moho, el polvo o las mascotas. No debes tratar
los síntomas de una gripe o un resfriado con un aerosol nasal, ya que este solo
brindará un alivio temporal. Si sufres de problemas nasales a causa de una
gripe o un resfriado, acude a un doctor para que te recomiende otros
medicamentos más eficaces.
· El tipo más común de aerosol nasal de venta
sin receta es el de fluticasona, el cual pertenece a una categoría de
medicamentos llamados corticosteroides. Los corticosteroides alivian los
problemas nasales; para lo cual, evitan la liberación de las substancias
naturales que pueden generar los síntomas de la alergia. Solo deben consumirse
para tratar las alergias crónicas.
·
Asimismo, puedes emplear un aerosol nasal que
contenga xilitol, agua purificada, sal y extracto de semillas de toronja. Este
tipo de aerosol nasal no cuenta con efectos secundarios y no contiene
medicamentos. Asimismo, es seguro para las personas de cualquier edad.
2
Emplea la dosis
sugerida en la etiqueta del aerosol nasal. Si eres un
adulto y vas a emplear el aerosol nasal, empezarás usando una dosis alta y
luego la reducirás conforme alivies tus síntomas. Esto suele consistir en una
rociada en cada fosa nasal una vez al día, o una rociada en cada fosa dos veces
al día (una en la mañana y otra en la noche) si el doctor sugiere una mayor
dosis para tus síntomas. Si vas a administrarle el aerosol nasal a un niño,
inicia el tratamiento con una dosis baja y luego elévala si sus síntomas no
mejoran.
· Siempre cumple las indicaciones para las
dosis brindadas en la etiqueta del aerosol nasal y pídele al farmaceuta que te
explique toda indicación que no entiendas. Nunca emplees una cantidad mayor o
menor a la indicada en el envase o a la que el farmaceuta recomiende. Si omites
una dosis, no consumas el doble de ella. En lugar de ello, espera al siguiente
día y sigue consumiendo la dosis indicada para el día.
· Los niños menores de cuatro años no deben
emplear un aerosol nasal. Los niños menores de 12 años deben contar con la
ayuda de un adulto para usar el aerosol nasal.
·
Solo usa el aerosol nasal en tu nariz. No te
lo apliques en los ojos o la boca. Asimismo, nunca compartas un aerosol nasal
con otra persona, ya que esto podría propagar los gérmenes y las bacterias.
3
Antes de usar el
aerosol nasal, lávate bien las manos. Agita el
aerosol antes de cada uso. Luego retira la tapa antipolvo del aerosol. Si es la
primera vez que usas el aerosol, tendrás que preparar el atomizador, para
usarlo de manera adecuada.
·
Sostén el atomizador de modo que tu índice y
tu dedo medio sujeten el aplicador y tu pulgar repose en el fondo de la
botella. Haz que el aplicador no apunte a tu rostro.
·
Presiona y libera el atomizador seis veces.
Si has usado el atomizador anteriormente, pero no en la última semana,
presiónalo y libéralo hasta que emita un rocío fino.
4
Suénate la nariz
hasta sentir que tus fosas están despejadas. Podrías
tener dificultades para hacerlo si tu nariz está muy congestionada. Haz todo lo
posible para eliminar la mucosidad de tu nariz antes de emplear el aerosol, ya
que esto garantizará que el rocío ingrese en ella de manera adecuada.
5
Tapa una fosa con
el dedo. Inclina la cabeza hacia adelante y coloca la punta del aplicador
en tu otra fosa. Mantén la botella recta, para que el aerosol libere el rocío
de manera apropiada. Debes seguir sosteniendo el aplicador entre tu dedo índice
y tu dedo medio.
Inhala por la
nariz. Cuando inhales, presiona el aplicador con tu dedo índice y tu dedo
medio, para liberar el rocío en tu nariz.
·
Luego de liberar el rocío, exhala por la
boca.
· Si el doctor te ha indicado que liberes dos
rocíos en cada fosa nasal, vuelve a seguir estos pasos en la misma fosa. Si
solo vas a liberar un rocío en cada fosa, vuelve a seguir estos pasos en la
otra fosa.
6
Toma un pañuelo
limpio y limpia el aplicador. Es esencial
que el aplicador se mantenga limpio, así no propagarás los gérmenes y las
bacterias en tu nariz al usar el aerosol. Asimismo, el aerosol nasal debe
mantenerse cubierto con la tapa antipolvo, así evitarás que las partículas
pequeñas ingresen en él.
·
Guarda el aerosol nasal en un lugar seco a
temperatura ambiente, no en el baño, ya que allí el aire puede estar húmedo. Si
el aplicador se obstruye, puedes remojarlo en agua tibia y enjuagarlo con agua
fría. Sécalo bien y guárdalo de manera apropiada. No emplees alfileres u
objetos afilados para eliminar la obstrucción, ya que esto puede hacer que el
aerosol nasal se contamine.
7
Ten en cuenta los
posibles efectos secundarios de los aerosoles nasales. Siempre
revisa la lista de ingredientes brindada en la etiqueta del aerosol nasal.
Conversa con el doctor o el farmaceuta si crees que podrías ser alérgico a la
fluticasona o a cualquier ingrediente del aerosol. Si estás consumiendo algún
medicamento antimicótico o esteroide, debes indicárselo al doctor o al
farmaceuta. Es probable que tengas que modificar tu dosis o que te supervisen
para determinar si el aerosol genera efectos secundarios. Debes dejar de usar
el aerosol nasal de inmediato y acudir al doctor si presentas alguno de los
siguientes efectos secundarios:
·
dolor de cabeza, mareos, náuseas, diarrea o vómitos;
·
sequedad, escozor, quemazón o irritación en
la nariz;
·
mucosidad con sangre en la nariz, sangrados
nasales o secreciones nasales espesas;
·
problemas de visión o dolor intenso en la
cara;
·
fiebre, escalofríos, tos, dolor de garganta u
otros signos de una infección;
·
urticaria, salpullido o comezón intensa;
·
un ruido silbante en tu nariz;
·
hinchazón en la cara, la garganta, los
labios, los ojos, la lengua, las manos, los pies, los tobillos o la parte
inferior de las piernas;
·
ronquera, sibilancias o dificultad para
respirar o ingerir.
·
Debes acudir al doctor antes de usar un
aerosol nasal si te has sometido a una cirugía en la nariz el mes pasado o si
te has lesionado la nariz. Asimismo, si presentas heridas en la nariz o
cualquier problema en los ojos, debes conversar con el doctor antes de consumir
algún medicamento para la nariz.