martes, 22 de noviembre de 2016

DESHIDRATACIÓN

La deshidratación se produce cuando el cuerpo pierde demasiado líquidos, sales y minerales. Una cierta cantidad de fluidos corporales se pierden a través de los procesos normales del cuerpo, por eso una ingesta diaria de alimentos y líquidos recuperan estas pérdidas.
Cuando las personas realizan actividades que requieren grandes esfuerzos, pierden una gran cantidad de sales y minerales a través del sudor. Esta pérdida excesiva crea un desequilibrio de fluidos y aparece así la deshidratación que se produce cuando no se reemplazan estos líquidos y sales.

El peligro de la deshidratación es tan frecuente en las regiones frías como lo es en las regiones calientes. Cuando hace calor el individuo es consciente de la perdida de sales y minerales ya que lo ve a través de su sudor, en cambio en climas fríos es muy difícil darse cuenta ya que el sudor se evapora rápidamente o se absorbe a través de la ropa consiguiendo que el sudor rara vez sea visible en la piel. La deshidratación debilitará o incapacitara a la víctima durante unas horas, o en ocasiones, varios días.
Los síntomas de la deshidratación:
·         Dolor de cabeza o náuseas.
·         Disminución de la presión arterial.
·         Mareos, desvanecimientos o desmayos.
·         Pérdida de apetito y sequedad de boca.
·         Enrojecimiento de la cara con los ojos hundidos.
·         Falta de sudoración.
·         Somnolencia o cansancio.
·         Pocas o ningunas lágrimas al llorar.
·         Sed extrema.
·         Poca o ninguna orina (la orina que se produce será de color amarillo oscuro o ámbar).
·         Piel arrugada o seca que carece de elasticidad.

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