viernes, 4 de noviembre de 2016

JARRA DEL BUEN BEBER.

Así como el Plato del Bien Comer, la Jarra del buen beber es una guía que nos brinda recomendaciones para el consumo de bebidas saludables. Está dividida en seis niveles las cuales nos muestran las cantidades y el tipo de líquido que se deben consumir al día.


Nivel 1: Agua potable natural: Es la bebida más adecuada para cubrir las necesidades diarias de líquidos. Se debe consumir mínimo 8 vasos de agua natural al día.
Nivel 2: Leche semidescremada, descremada y bebidas de soya sin azúcar adicionada: Aportan calcio, vitamina D y proteína de alta calidad; se recomienda beber máximo 2 vasos al día. Se deben preferir sobre la leche entera y bebidas con azúcar agregada.
Nivel 3: Café y té sin azúcar: Se pueden tomar 4 tazas (250 ml por taza) al día. El té provee micro nutrimentos como fluoruro, aminoácidos y vitaminas.
Nivel 4: Bebidas no calóricas con edulcorantes artificiales: Son refrescos de dieta, agua con vitaminas, bebidas energizantes y otras con base en café o té. Se aconsejan 0 a 500 ml por día (0 a 2 vasos). Se recomienda su consumo esporádico.
Nivel 5: Bebidas con alto valor calórico y beneficios en salud limitados. Se trata de jugos de fruta, leche entera y bebidas alcohólicas o deportivas; se recomienda de 0 a 1/2 vaso (125 ml) por su aporte de calorías. Se recomienda no ingerirlas.
Nivel 6: Bebidas con azúcar y bajo contenido de nutrimentos. Incluye refrescos y bebidas con azúcar adicionada (jugos, aguas de sabor y café). Su consumo se asocia con caries dental y obesidad. Se recomienda no ingerirlas.



PLATO DEL BUEN COMER

La NOM-043 clasifica a los alimentos en tres grupos: verduras y frutas; cereales y tubérculos; leguminosas y alimentos de origen animal. Da las recomendaciones para integrar una dieta correcta para todos los grupos de población, asimismo promueve la variación y combinación de alimentos para asegurar el aporte de nutrimentos al organismo y evitar enfermedades como la obesidad, diabetes, desnutrición, hipertensión, entre otras. Con la finalidad de facilitar la selección y consumo de alimentos se creó el concepto del Plato del Bien Comer que es la representación gráfica de los tres grupos de alimentos. Explica por sí sólo la clasificación de alimentos y ayuda a conformar una dieta correcta, ejemplifica la combinación y variación de alimentos, así como el intercambio de estos en cada tiempo de comida (desayuno, comida y cena).
El Plato del Bien Comer representa los siguientes tres grupos de alimentos:
Verduras y frutas: Son fuente de vitaminas, minerales y fibra que ayudan al buen funcionamiento del cuerpo humano, permitiendo un adecuado crecimiento, desarrollo y estado de salud.
Cereales y tubérculos: Son fuente principal de la energía que el organismo utiliza para realizar sus actividades diarias, como: correr, trabajar, jugar, estudiar, bailar, etc., también son fuente importante de fibra cuando se consumen enteros.
Leguminosas y alimentos de origen animal: Proporcionan principalmente proteínas que son necesarias para el crecimiento y desarrollo de los niños, para la formación y reparación de tejidos.
Plato del Bien Comer facilita:
·         La identificación de los tres grupos de alimentos.
·         La combinación y variación de la alimentación.
·         La selección de menús diarios con los tres grupos de alimentos.
·         El aporte de energía y nutrimentos a través de la dieta correcta.




NECESIDADES NUTRICIONALES DE 2 A 5 AÑOS.

Los niños en edad preescolar tienen un índice de crecimiento menor, por lo que es normal que el apetito disminuya. En promedio pueden crecer 2.5 pulgadas y aumentar de 2 a 5 de peso al año.  Los niños en esta edad deben comer lo mismo que el resto de la familia.
Lo que el niño consuma en esta etapa va repercutir en su salud en el futuro. Es otras palabras, debe consumir una alimentación balanceada con el fin de tener un adecuado crecimiento y desarrollo, prevenir enfermedades como la osteoporiosis, diabetes, obesidad, entre otras.
La dieta diaria deber incluir todos los grupos de alimentos: cereales y granos, proteínas, frutas, vegetales, lácteos, grasas y poca azúcar. Los padres tienen la tarea de educar a sus hijos y enseñarles la base de una buena nutrición. Las comidas familiares son un excelente momento para poner en práctica los buenos hábitos alimentarios y para compartir en familia.

Los niños menores de 5 años no deben tener una dieta baja en grasa, así que deben consumir lácteos semi-descremados o leche entera. Después de esta edad usted puede optar por lácteos descremados.


Algunos puntos importantes para poner en práctica una buena nutrición son:
1.Incluya variedad de alimentos. Por ejemplo si le sirvió brócoli en el almuerzo, en la cena incluya salsa de tomate natural ó zanahoria. El color es indicativo de la fuente de nutrientes.
2.Los niños deben hacer 3 comidas y 2 meriendas, con el fin de cubrir el requerimiento de nutrientes y energía.
3. Evite que coman viendo televisión. La recomendación es máximo 2 horas al día.
4. Los niños deben realizar 60 minutos de ejercicio al día.
5. Elija productos bajos en grasa saturada, grasas trans y sodio.
6.Limite el consumo de azúcar de jugos, galletas, dulces, repostería, entre otros.
7. Incluya suficientes fuentes de calcio y hierro en su dieta, dos nutrientes importantes para el crecimiento del niño (a). El requerimiento de calcio es de 500-800 mg al día, y el de hierro es de 10 mg / día.
8.Involucre a sus hijos en la compra y preparación de los alimentos, esto les enseñará y motivará a consumir alimentos saludables nuevos.
9.No le prohíba alimentos, mejor darle variedad de alternativas saludables. La comunicación que tenga con los niños es clave para que ellos comprendan lo que es bueno y lo que malo.
10. Tenga paciencia si su hijo (a) no quieren comer algún alimento en particular. Trate de buscar otras fuentes del mismo nutrientes y darle nuevas opciones.


ALIMENTACIÓN DURANTE EL PRIMER AÑO DE VIDA

La alimentación es uno de los factores que más influyen en el proceso de desarrollo y crecimiento infantil.

Los déficits alimentarios en la infancia y sobre todo en el primer año de vida pueden producir importantes desajustes en la talla, peso, perímetro craneal y retardar la maduración ósea. Si ocurre en periodos críticos del crecimiento, y durante un tiempo prologado, estas alteraciones se convertirían en procesos irreversibles. Por tanto, la malnutrición por exceso o por efecto puede provocar alteraciones muy graves en el desarrollo y crecimiento infantil.
Lactancia materna

Es la alimentación con la leche de la madre. Es un alimento único que permite trasmitir defensas de la madre al niño, a la vez que fortalece el vínculo materno-filial. La organización mundial de la salud (OMS) recomienda como imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los primeros meses de vida. Debe mantenerse, introduciendo alimentación complementaria lenta y progresivamente a partir del sexto mes. Se recomienda mantener la lactancia materna al menos durante el primer año. Según la OMS debería mantenerse la lactancia materna al menos en los dos primeros años de vida, y continuarse a partir de esa edad, hasta que el niño o la madre decidan, sin que exista un límite de tiempo.

Leche humana
La leche humana cubre todas las necesidades básicas de crecimiento del lactante sano hasta los seis meses de edad y constituye el modelo para la composición de las formulas industriales. La leche materna más que un alimento es un sistema nutricional completo, adaptado al crecimiento y desarrollo del lactante, que varia su composición a lo largo del tiempo de lactancia.
Energía
La leche humana proporciona aproximadamente 700kcal/litro. Esta energía es suministrada en un 50-55% en forma d grasa, 35-40% de hidratos de carbono y un 5-10% por las proteínas.
Lactancia materna y alimentación complementaria.

Biografía
M. Hernández Rodríguez
Alimentación infantil
Tercera edición.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

ASEO DE GENITALES

Cuidar y asear la vagina y el pene nunca ha sido solamente un asunto de mayores. Simplemente que ahora, en este mundo más expresivo y con menos tabúes, ya se está hablando de la verdadera importancia de esta misma higiene en los pequeños. Esto no solamente se hace con el fin de evitar infecciones en los genitales a temprana edad y complicaciones futuras, sino también como una forma de educar y enseñar a los menores a respetar y valorar su cuerpo.

Para las niñas.
•      La hora del baño siempre debe ser un momento agradable y placentero para las niñas. Deben asociar sus rutinas  de higiene con bienestar.
•      No utilizar esponjas, porque en ellas se pueden acumular múltiples gérmenes.
•      No se recomienda el uso de baños de burbujas.
•      Debe enseñarse la rutina de lavar las manos antes y después de orinar o hacer deposición.
•      Siempre realizar el aseo en dirección de vulva a ano.
•      Utilizar ropa interior de algodón.
•      Fomentar que las niñas evacuen la vejiga frecuentemente..
•      Orinar con las piernas abiertas, para evitar infecciones.

Indíqueles  a sus hijos que no deben mostrar sus genitales a nadie y que, en ninguna circunstancia, deben permitir que alguien los quiera tocar.

Para los niños.
  • El cambio diario de la ropa interior.
  • Nunca prestar la ropa interior ni la pantaloneta de baño.
  •  La ropa interior debe ser de algodón y no muy ajustada al cuerpo, para mantener el área perineal seca y fresca y, así evitar la aparición de hongos sobre el escroto.
  • Nunca compartir las toallas en el secado, con el fin de evitar la diseminación de hongos.
  • Si se presentan infecciones por hongos, se recomienda redoblar el aseo local, mantener el área seca y fresca y aplicar una crema antimicótica dos veces al día hasta la desaparición.
  • Visite al médico si algo ha cambiado en los genitales del menor.
      Recomendaciones
   
  •      Utilizar ropa de interior de algodón, ya que este absorbe la humedad.
  •         Cambiarse de ropa interior durante el día cuando la persona suda en exceso o está en tierra caliente, ya que el calor favorece las infecciones.
  •        Nunca compartir prendas íntimas.
  •     Secarse muy bien, incluso después de salir de una piscina, sauna o jacuzzi.
  •     Evitar los protectores con perfumes, ya que producen cambios a nivel local.
  •   Tener máquina propia de afeitar y utilizarla tan solo una vez, para que no genere reacciones en la piel.








USO DE BACINICA Y SANITARIO.

El control del intestino y la vejiga es una habilidad necesaria social mente. Para entrenar a su niño usted necesita tiempo, paciencia y comprensión.
La primera y más importante regla es no apresurar a su niño a usar el baño. El niño debe estar listo.
No existe una edad específica para que el niño aprenda a usar el baño; esto depende de la madurez física y psicológica del niño. Un niño menor de 12 meses no tiene control sobre sus intestinos y su vejiga, y continuará teniendo poco control durante los siguientes 6 meses. Entre los 18 meses y los 2 años, un niño puede mostrar signos de estar listo, pero hay niños que no están listos hasta los 30 meses o después.
Su niño debe poder controlar los músculos que regulan el intestino y la vejiga para poder aprender a ir al baño. Es importante además que se pueda desvestir rápidamente y sepa dónde encontrar la bacinica.

TÉCNICA DEL USO DE BACINICA. 
  • ·        Levanta el vestido y baja el calzón si es niña o baja el pantalón y la trusa en el caso del niño(a), para aquellos niños(as) que aun requieran apoyo.
  • ·     Sienta cómodamente al niño(a) en la bacinica por un lapso de cinco a siete minutos. Es importante no prolongar este tiempo para evitar riesgos en los niños(as), por ejemplo el prolapso rectal (desprendimiento de recto).
  • ·    Para evitar contaminación del área genital , asegúrate que las piernas del niño(a) queden semiabiertas, con el pene hacia adentro y las de la niña bien abiertas (como si estuviera montando un cabal lo) y sus pies firmemente apoyados en el piso.
  • ·     Mantenlo entretenido con la narración de cuentos o canciones relacionados con el tema.
  • ·        Al principio es poco probable que logre orinar o defecar en la bacinica y tal vez lo haga hasta que se levante, es normal y lo debes invitar a que trate de hacerlo antes para que no se moje.
  • ·         Felicita al niño(a) que sí lo logra y estimula a aquél que aún no lo puede real izar.
  • ·        Si hay otro niño(a) que también quiere sentarse, permíteselo aunque ya haya orinado o aunque creas que no va a hacerlo.


CUANDO EL NIÑO PASA A USAR YA EL SANITARIO 
  • Es importante que cuanto esto suceda, sigas motivando al niño a que no deje de
    hacerlo pero a la vez inculcarle la higiene que debe de tener en este paso tan importante.
  • Deja que tu niño escoja ropa interior de niño o niña “grande”
  • Enséñale las medidas de higiene que debe de tener una vez empezando a utilizar el sanitario.



ENTRENAMIENTO EN CONTROL DE ESFÍNTERES


El niño necesitará alcanzar un adecuado desarrollo madurativo y neurológico, para poder controlar el funcionamiento intestinal y vesical.
Como todo aprendizaje tendrá, normalmente, avances y retrocesos y en cada uno de ellos estará sentado las bases de un adecuado futuro control de esfínteres. No lo apresures ni te sientas enojada ante un escape involuntario, pensando que lo hace a propósito, recuerda que como todo aprendizaje demanda de aciertos y errores. Acompañarlo en cada uno de estos momentos, lo ayudará a alcanzar su meta en la forma más rápida, segura y menos traumática

¿A qué edad inicia el control de esfínteres?

La edad de inicio de control de esfínter vesical (orina) y anal varía de un niño a otro, pero en términos generales va de los 18 a los 24 meses, en efecto esto depende del grado de madurez y desarrollo de músculos y nervios que hacen posible el control voluntario de los esfínteres; el control de la defecación suele ser primero que el de esfínter vesical, lo cual puede iniciar como incomodidad del niño ante la presencia de un pañal sucio, esto es más marcado cuando hay materia fecal, tolerando por más tiempo un pañal húmedo con orina.
La edad de inicio en el control de esfínteres también puede variar de acuerdo al grado de estimulación y convencimiento que las madres ejercen sobre el pequeño para lograrlo, el medio ambiente que le rodea y las presiones a su alrededor.


¿Factores además de la madurez física que intervengan en el control de esfínteres?

El adecuado desarrollo físico participa en el control de los esfínteres, interviene la relación madre hijo, la participación de otras personas que están al cuidado de los niños, es decir aquellas personas que se encargan de establecer límites, además de aquellos que se encargan de estimularlos o mantener una relación cordial, sin maltrato ni presión para lograr el control a temprana edad. Las actividades en grupo que se desarrollan en guarderías participan notablemente en el alcance del control, siempre y cuando estas actividades se den bajo un ambiente agradable, sin la participación de castigos, obligar o ridiculizar a los niños que no contribuyen a alcanzar la meta deseada.

¿Cómo puedo iniciar el adiestramiento de mi hijo para el control de esfínteres?

Es muy importante lograr que el proceso del control de esfínteres sea algo natural, no obligado, hacer que el niño vea a otras personas hacer uso del sanitario, familiarizarse con el inodoro u orinal (nica o escusado) que va a utilizar, que no le genere angustia. Se debe utilizar ropa cómoda que le facilite al pequeño despojarse de la misma cuando sienta el deseo de orinar o evacuar.

¿Qué medidas debo evitar para lograr un control de esfínteres adecuado?

Es de vital importancia evitar las conductas hostiles y agresivas, no compararlo con otros niños ni ridiculizarlo o ponerlo públicamente en evidencia, evitar golpes o castigos, ya que esto sólo generará angustia en el niño y deteriora la relación madre hijo, en algunas ocasiones la dificultad en el proceso de control de esfínteres trae como consecuencia retención voluntaria de orina y materia fecal que posteriormente evoluciona a problemas de salud.

Controlar de noche.

Para comenzar con el entrenamiento nocturno es preferible espera que haya alcanzado un buen control diurno. Mientras tanto no está mal que siga usando pañales por la noche y la hora de la siesta, cuando tu hijo o hija amanezca seco este será el momento apropiado. A medida que pasa el tiempo y con la ayuda del control diurno el pequeño aprenderá a retener más tiempo el pis. Con la vejiga más grande podrá contener más cantidad permitiendo que pase más horas seco.